
Fito dice que se parece a un rayo de sol. Y es hora de broncearme un poco…
No es fácil enfrentar la rutina después de una desilusión. Lo he dicho muchas veces: el ser humano es un animal de costumbres y la creatividad en el dia a dia es un ejercicio que pocas veces se aplica. Eso genera el sentimiento de soledad, el mal ponderado “bajón emocional” y las infructíferas consecuencias de sentirse un punto en la vida; un proceso que para unos dura meses, años incluso y para otros menos (harto menos… un lujo envidiable). Sin embargo, hay que mirar más de cerca: hay que ver que las cosas tienen una causa y un efecto, un resultado. Y es ahí donde este sentimiento adquiere un valor real.
Y esto, porque pocos leen la utilidad única y engrandecedora que nos generan estos procesos post-quiebre. Yo les digo que cuando se pasa por el dolor, se evalúa, se entiende y se cierra el capítulo, el amor después del amor adquiere los tintes a los que se refiere Fito.
La metáfora es sencilla. No hay mal que dure cien años. La etapa del dolor se supera y empieza la otra: la que uno se da cuenta que no todo es tan malo. La etapa donde descubres que sí existen seres en los cuales apostar; seres que sí entienden la parada individual en la pareja y logran conectar un mismo lenguaje frente a la vida. Llega la etapa donde no te arrepientes de haber vivido el pasado, sino que descubres que el futuro siempre fue como uno lo creyó y que hay quienes dibujan un futuro similar. Llega la etapa donde aparece esa fé perdida que se evapora en los tiempos del bajón; renovada… más lustrosa, más viva.
Esa fé que se siente cuando ahora suena el teléfono.
Eso son los rayos de sol del amor después del amor. Son las mil y una formas de darse cuenta que uno también vale la pena; que siempre se ha entendido el amor de mil formas y que siempre hay alguien que la entiende iwal que uno. Que al fin de cuentas el mundo no ha explotado y que por ende, las chances están ahí, a la vuelta de la esquina, tan lejos o tan cerca como uno quiera. Los rayos de sol no son más que un efecto… el resultado de un proceso… la esperanza dura… los abrazos que hacen que nuevamente el tiempo se detenga.
A tomar sol muchachos… oh yeah…

5 cogoyitos:
"...Mi hice fuerte ahí,
donde nunca ví.
Nadie puede decirme quién soy..."
me gusta esa cancion de fito, pero la prefiero interpretada por Bosé, es un poco más electronica.
Respecto a lo escrito, encuentro razon a todos los puntos que expones, yo cuantas veces no le escribi al amor despues del amor, es una etapa casi inherente al ser humano, casi todos la pasamos...
Un beso amigo mío, pronto te dare la dirección de la resvista que estoy haciendo, addio.-
Uuuuh, amigo, sabias palabras, después de tanto problema y tanta peripecia.
Como dirían por ahí: "no hay que ahogarse en un vaso de agua, no faltará el que lo derrame por tí..."
:) abrazos, besos y nos vemos.
mi amigo... lo extraño en el msn, yo he estado muy ausente en las tardes, asi que cuando te vea te conecto, un beso, addio.-
Uuu tienes razon,
pero entonces qué es de esas canciones de amor que hablan del dolor despues del amor que nunca se puede superar, e incluso acarrea la demencia y otras veces hasta la muerte (¿?)
Quizás sean blasfemas!!!
Quizás sea diferente para cada uno!!!
Un beso mr
saludines
Jotape, se me hizo verte en el reportaje de tvn el dia martes, jejeje
tengo nueva casa blogger:
http://mexportada.blogspot.com/
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